lunes, 3 de octubre de 2022

DESTERRANDO EL MITO DE LAS ENFERMEDADES HEREDITARIAS

 


Se cree erróneamente que si mis padres, hermanos y ancestros tuvieron tal enfermedad, yo también tengo que padecerla.

Nuestra mente trabaja conscientemente en el día en un 5%, el otro 95% está determinado por el inconsciente.
Nuestro cerebro es el que conduce nuestro cuerpo según nuestros patrones de pensamiento, los que son transmitidos por memoria transgeneracional en nuestro ADN. Y si a esto añadimos la creación del EGO, (aquel programa que constituye nuestro falso yo), desde que somos capaces de utilizar nuestra racionalidad, el que recibimos mensajes que van directamente al inconsciente. Nos programamos a creer que padeceremos la misma enfermedad que sufrió nuestro clan, justamente por fidelidad a éste. El deseo de pertenencia a nuestro núcleo familiar original, nos hace "dignos" del sacrificio.
Sin embargo, está comprobado por la epigenética y neurociencia, que el cerebro posee una maravillosa característica: la neuroplasticidad.
Es decir, somos capaces de cambiar nuestros patrones de pensamiento si tomamos consciencia que somos seres individuales, capaces de crear nuestra propia realidad.
Además, los valores de fidelidad al clan no tienen por qué estar ligados al sufrimiento, padecimiento que sufrieron nuestros ancestros. Estamos llamados a trascender, lograr vivir en consciencia y ser capaces de transformar nuestro ADN.
Les comparto una experiencia: Hace unos meses atrás, por motivo de la pandemia y cuarentena, las actividades económicas presenciales, se vieron paralizadas en un 90%, me vi afectada, al igual que la gran mayoría de la población mundial, y atravesé un momento de inestabilidad económica. Al realizarme un chequeo preventivo, me di con la sorpresa que presentaba hipertensión. Por algún tiempo se mantuvo este cuadro, es más, se agravaba, cada vez que sufría estrés o una emoción desagradable/negativa.
De repente, por allí, inconscientemente, quedó grabado el mensaje publicitario repetitivo del entorno que decía: a partir de cierta edad eres vulnerable. Todo eso, me llevó durante 3 o 4 meses a librar una batalla entre el consciente y el inconsciente. Entre entrenar y reprogramar mi cerebro hacia mi sanación y marcar mi propia historia. Finalmente gané.
Hace poco sufrí una caída y me luxé la muñeca, la que de inmediato coloqué en su sitio. Igualmente, fui a sacarme una imágenes para corroborar el estado de mi lesión. Al pasar por triaje en admisión. Mi presión marcaba 12 diastólica y 6 sistólica. Marcaba una presión perfecta, pese al impacto emocional que había atravesado.

Nosotros somos capaces de creer en nosotros mismos, reconocernos en todo nuestro poder y capacidades innatas. Transformar nuestra historia. Sanar y honrar la memoria de los que nos antecedieron y crear nuevos patrones de pensamiento, que serán transmitidos a nuestras futuras generaciones. Sanando por ello, a todo nuestro árbol genealógico.
Gracias. Gracias. Gracias.
🙏✨🙏✨🙏✨


Marinés Medina Hernández
Bioterapeuta y Coach Bioemocional
01/12/2020


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