Muchas personas, hablan sin tener conciencia de lo que están diciendo, y desperdician constantemente el poder de lo que lanzan al universo.
En mi vida anterior, me creía positiva, sin embargo, inconscientemente no lo era. Tenía pensamientos que repetía en palabras, involuntariamente, a manera de costumbre.
Como por ejemplo, empleaba constantemente: Me enferma... , y sufría una serie de enfermedades. Cómo me molesta..., y efectivamente me sentía fastidiada. No soporto... y perdía voluntad y fortaleza..., ante cualquier nimiedad del que fue mi esposo, decía: Yo me divorcio..., y terminé divorciándome y perdiendo el hogar que había construido toda una vida.
Otra palabra que repetía constantemente y está muy relacionada con lo expuesto en el párrafo anterior, -y se ilumina mi rostro con una amplia sonrisa-, es que repetía constantemente: Me muero..., y morí a la vida anterior que había llevado.
Gracias. Gracias. Gracias.
Es así como, se dio mi re-nacer a esta nueva vida. Y soy muy joven. Tengo apenas poco más de un año. Hoy vivo consciente de mi luz y mi oscuridad. Veo en cada persona un espejo, que me muestra lo que debo cambiar. Estoy atenta a los mensajes que me envían mis guías espirituales y advierto las sincronicidades como anuncios, que algo maravilloso está por concretarse. Ya sea un nuevo aprendizaje o alguna petición hecha realidad.
Ahora, mi vida es eterna gratitud y una permanente consecución de milagros. Gracias. Gracias. Gracias.
Marinés Medina Hernández
Bioterapeuta y Coach Bioemocional
20/12/2020


No hay comentarios.:
Publicar un comentario